El texto refundido de la Ley de Suelo, Real Decreto Legislativo 2/2008 nos había regalado una perla. Aunque el suelo rural esté situado junto a la más prósopera de las ciudades, su valor nunca podía exceder del doble del que resulta de capitalizar las rentas reales o pontenciales. Decía: “El valor del suelo rural así obtenido podrá ser corregido al alza hasta un máximo del doble en función de factores objetivos de localización”. En la Sentencia del Tribunal Constitucional de 11 de septiembre de 2014 se declara inconstitucional el inciso “un máximo del doble”, por lo que las sentencias que se empiezan a dictar aplican esta doctrina y los tribunales aplican el factor de corrección que equitativamente consideran que es de aplicación, para evitar que el expropiado reciba una indemnización distinta de la que se corresponde con el valor de bien.

En la sentencia que inserto a continuación se aplica un factor de corrección “10”.

Sentencia 6 5 2015