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Nuestros Honorarios

Presupuestamos desde un principio, por escrito, el importe de los honorarios, referidos a las actuaciones previstas a realizar, con absoluta transparencia, firmando un contrato de honorarios, que garantizará al cliente que no tendrá que pagar otra cantidad distinta de la establecida en el mismo.

Las condiciones de pago son objeto de negociación en cada caso y con cada cliente. Nunca cobramos todos los honorarios por adelantado. En función de la dificultad y dimensión económica del asunto, será solicitada una provisión de fondos totalmente razonable, previamente convenida.

La cuota litis (pacto en virtud del cual el abogado se convierte en una especie de socio del cliente y acuerdan repartirse el potencial beneficio del asunto cuando se logra el resultado favorable), estaba prohibida por las normas deontológicas referidas, en su artículo 16.

Este artículo quedó suspendido de vigencia por acuerdo del Pleno del Consejo General de la Abogacía Española de 10 de diciembre de 2002 y el acuerdo del Pleno del Consejo General de la Abogacía Española de 21 de junio de 2010.

Por ello, hoy se dan casos en que un cliente prefiera un abogado “que vaya a comisión”, creyendo que es la mejor manera en propio interés, de retribuir los servicios jurídicos del profesional.

Sin embargo, en muchos casos, el porcentaje de la comisión en la “cuota litis” es muy superior al de los honorarios que se cobrarían sin ese pacto, por lo que los clientes, por pagar una comisión por el resultado del asunto, terminan finalmente, y casi siempre, perdiendo dinero.

Desde nuestro punto de vista, en ocasiones, ese objetivo que ha quedado marcado en el contrato de cuota litis crea para el abogado un fin económico excesivo a perseguir para sí mismo, y puede que en ocasiones, perjudique la forma de llevar adelante el asunto. Por ejemplo en aquellos casos en que un abogado, con muchos asuntos en curso de ejecución, trabajando en cuota litis puede verse inclinado a cerrar los casos rápidamente sin esperar a una mejor solución, para ir dedicándose a los demás, quedando así perdida una solución aún más favorable.

Por todo ello nosotros no proponemos la cuota litis. Es mejor que el cliente sea defendido con entera libertad, agotando al máximo todos los medios para su defensa, y que el patrocinado pague los honorarios profesionales con arreglo a lo pactado.

Sin embargo no somos herméticos, ni inflexibles, a las nuevas tendencias y por ello, cuando un cliente nos pide desarrollar nuestra actividad “a resultados”, estudiamos su propuesta y si nos parece razonable la aceptamos.

En España, los honorarios profesionales, no sólo de los abogados, sino los de todas las profesiones liberales, se pactan con entera libertad, dentro de los límites éticos que resultan de aplicación de las normas deontológicas.

Todos los Colegios Profesionales aprueban y renuevan criterios orientadores para el cálculo de los honorarios.

Los más recientes del Colegio de Abogados de Madrid puede conocerlos leyendo el documento al que lleva el siguiente enlace:

http://www.icam.es/docs/ficheros/201307040001_6_1.pdf

En todo momento podrá comprobar que nuestros honorarios nunca superan el importe de los que aparecen relacionados en el expresado documento