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López-Mingo Tolmo, S.L.U.

La ciencia, bien entendida, como poso del legado recibido de los ancianos, quienes se esforzaron todo cuanto pudieron, es fuente de bienestar, comodidad y prosperidad.

Mal entendida resulta odiosa. La creación artificial de virus, que provocan muertes y psicosis colectivas, contra los que, sospechosamente, existen vacunas en un corto periodo de tiempo (lo normal es que una vacuna se estudie, se elabore, se pruebe en animales, y finalmente, con mucha cautela en las personas, tarde en torno a los quince años).

La ciencia que fomentaremos será aquella que se corresponde con la del primer párrafo y simultáneamente trataremos, dentro de nuestras limitaciones, en atacar a la segunda.

Se dice en el Antiguo Testamento, en el Génesis, que el primer hombre fue creado, de del polvo de la tierra:

“Formó, pues, Jehová Dios al hombre del polvo de la tierra, y alentó en su nariz soplo de vida; y fue el hombre en alma viviente”.

Este “cacharro de barro cocido es un recipiente para agua potable que se llevaba, junto a otros, en la parte más profunda de los barcos hebreos, naufragó en el Mediterráneo cerca de la costa de Cartagena (Murcia) -España-. Según dictamen de arqueólogos tiene dos siglos largos de antigüedad.

El penúltimo propietario, pensando que de esa forma lo dejaría más bonito a la vista, a base de cepillo y agua retiró la pátina, lo que fue un gran error, pues ahora parece recién fabricado. Sin embargo, lleva lapas petrificadas y conchas típicas del Mar Mediterráneo, incrustadas en la piedra, imposible de separarlas sin romper el envase.

Es importante recordar aquí unos versos que unos atribuyen a un judío y otros a un cristiano, en todo caso anónimos:

“Oficio noble y bizarro

Entre todos el primero

Porque modelando barro

Dios fue el primer alfarero

Y el hombre, su primer cacharro”

En España, regados por toda su superficie, tanto insular como peninsular, hay alfares de cientos de años de existencia. El prefijo “al” indica que el origen del vocablo es musulmán.

En Ocaña tenemos ya en situación muy agonizante este arte de la alfarería, aunque hay alfareros, mayores y jóvenes, capaces de levantar el barro del torno sin dificultad alguna, porque se hereda, genéticamente, esa habilitad:

He aquí a un alfarero aprendiz, nieto de alfarero quien se trajo a Ocaña la medalla de plata del Concurso Nacional de Alfarería, y su hermano José, López-Mingo del Val, la de oro.

Ambos hijos y nietos de alfareros.

Es todo menos fácil conseguir el producto final desde que se empieza recogiendo tierra y greda, mezclándola con agua, colándola, dejándola reposar en pozas, cuando se resquebraja con una hoz se cortan en pedazos manejables, para volver el barro, con el fin de que a la parte inferior, pasando a la superior, vaya tomando el punto para llevarlo, en una carretilla al obrador.

Ahí se pisaba el barro, descalzo.Y cuando el especialista que hacía eso notaba algún tipo de china, trozo de piedra o impureza, paraba, la buscaba y la retiraba.
Luego pasaba el barro, en forma de cilindro al torno, gobernado por el Maestro Artesano Alfarero, quien, con tanta experiencia, si ese día decidía hacer cuerpos de botijos de primera, una vez oreados y cocidos, comprobando su capacidad de agua en una probeta, siempre salía idéntico resultado.

Antes de vender, lijar, minuciosamente, cualquier mancha. Finalmente, el Alfarero se desprende del chacharro apenándole la venta, no porque gane poco, porque así es, sino porque sale de su alfar una pieza con la jamás volverá a encontrarse.

Dolores, de Ocaña, inventora del “Cerdo Hucha”, la mejor Maestra Alfarera de la historia, admirada, respetada, hasta el momento y después de su muerte.

Su colección de cacharros, donados al Ayuntamiento por sus sobrinas, tras su fallecimiento (Miércoles Santo del año 2018) están en este momento en el Museo Arqueológico Municipal de Ocaña, situado en la calle Lope de Vega. Visita guiada por funcionaria municipal y entrada gratuita.

Este libro fue dictado por ella, tecleado en ordenador por Jesús Ataúlfo López-Mingo.
Se agotó el día de su presentación en el Teatro Lope de Vega.

Merece visionar el video clip, sobre todo el fragmento en el que Dolores, ante 450 personas, con un principio
indeseable, fabrica en el escenario un bonito jarrón, al tiempo que se oía la melodía de la famosa película “Gost”.

Está en YouTube, en el canal abierto de José Rubiales Arias, dueño de Imprenta Rubiales

Merece visionar el video clip, sobre todo el fragmento en el que Dolores, ante 450 personas, con un principio indeseable, fabrica en el escenario un bonito jarrón, al tiempo que se oía la melodía de la famosa película “Gost”. Está en YouTube, en el canal abierto de José Rubiales Arias, dueño de Imprenta Rubiales.

Si hay algo que gustaba a Dolores es una buena cigalita.

Hasta que no quedaba un milímetro cúbico de “carne” ella se ha iba comiendo por un orden predefinido, de forma tal, que cuando terminaba, no tenían destino alguno los estos incomestibles. Ni para hacer un “fumé”.

El negocio, por llamarlo algo, se vino abajo con la aparición de las neveras, las aguas embotelladas, aunque no hay temperatura ideal que la conseguida por un botijo concretamente Ocañense.

Pero este no es lugar para explicarlo, porque es todo menos sencillo.

Cobra especial comentario de rechazo a ese dicho popular tan extendido que dice “eres más simple que el mecanismo de un botijo”. Quien creara es dicho, de lo que estoy seguro, es que no tenía ni la más mínima idea de alfarería.

Las culturas desperdigadas por el Mundo tienen, en la parte positiva, la que es nuestro objetivo desarrollar, matices sorprendentes.

La cultura española no es enviada por las, por ejemplo, israelís, chinas; tenemos pactos de colaboración; no sólo con ellos, con las policromáticas africanas, las americanas… nuestro ámbito de actuación da la vuelta al Mundo. Ahora, con las tecnologías de información, no necesitamos subir en un globo e ir haciendo escaladas: cualquiera de las aplicaciones de video conferencias; el correo electrónico, el WhatsApp con sus múltiples funciones, nos permiten la comunicación recíproca sin esperas, sin enviar palomas mensajeras, sin dilaciones indebidas.

Aunque nuestro slogan parezca un tanto egocéntrico no hay mas que trasplantarlo a cada zona del mundo, porque su contenido es aplicable a todos.La Naturaleza nos brinda paisajes tremendamente llamativos. Desde un simple olivar muy antiguo, al gran Cañón del Colorado.

Aunque nuestro slogan parezca un tanto egocéntrico no hay mas que trasplantarlo a cada zona del mundo, porque su contenido es aplicable a todos.

La Naturaleza nos brinda paisajes tremendamente llamativos. Desde un simple olivar muy antiguo, al gran Cañón del Colorado.

De estos olivos, bis milenarios, que ya estaban plantados en Castellón cuando llegaron a la península ibérica las legiones romanas se obtiene lo que los fabricantes llaman el aceite inimitable, único del Mundo.

La producción en absoluto es de gran cantidad, pues sólo de forma artesanal sale ese oro líquido que es envasado, anualmente en botellas de cristal pensadas para que el comprador sepa hacer un regalo de hondo calado.

Este aceite de oliva virgen extra, el procedente de otras almazaras, incluidos los ecológicos, pasando por nuestra intermediación llegan con un precio más económico al comprador por una razón muy sencilla de comprender.

Manejamos volúmenes de alta cantidad, y el importe de la prestación de nuestros servicios es tan insignificante que no se nota en el movimiento de las mercaderías.